PIEDRAS DE AFILAR CUCHILLOS

A diferencia de los afiladores manuales, sencillos de usar, las piedras de afilar cuchillos requieren una cierta destreza, que adquirirá con experiencia, repetir, repetir y repetir una técnica sencilla es lo mejor.

Hay que elegir primero el grano que necesitamos, un cuchillo de alta gama necesita una piedra más fina y otra pulidora, si no, con una piedra de doble cara es más que suficiente.

Piense que el grano va al revés, cuanto más gramaje tiene la piedra más fina es y viceversa.

Una aproximación sería, para un vaciado un grano entre 300-600, luego hay que afilar y se afina así el filo con un grano de 100-4000 y de más de 6000 para solo, pulir.

En Cuchillerías Sabín le recomendamos escoger una piedra con dos gramajes, como la piedra de 400/1000 Combi de Kai, es de un granulado 1000 (Medio) y 400 (Grueso), la piedra queda encima de una práctica base que facilita un secado más rápido por ambos lados, pues se utiliza con agua para evitar el destemple del acero de su cuchillo al ejercer fricción. También posee un canal y depósito para el agua y remojar así la piedra mientras afila. Poner la piedra en remojo entre 5-10 minutos y hacer pasadas al filo, con el mismo ángulo y de punta a punta del cuchillo, con una mano cogerá el mango y con el pulgar dirigiendo el cuchillo y manteniendo ese ángulo de unos 15˚, y con la otra mano apoyará los dedos sobre la hoja del cuchillo firmemente, en unas pocas pasadas tendrá un afilado profesional.

Si su cuchillo es de alta gama recomendamos otra piedra más, seguidamente a la anterior, una de grano superior a 6000, que da un toque final, un acabado brillante y minimizando rayas que le hayan podido quedar.

Recomendamos las piedras Kai y Minosharp por su gran calidad, esta última incluso incluye guías para colocar el cuchillo en un ángulo perfecto.

¡Anímense! Verán que no es tan complicado y tendrán sus herramientas de corte en perfectas condiciones y de su propia mano.

Contabilidad empresarial en Ibiza

La contabilidad empresarial es uno de los factores más importantes y por demás imprescindibles. El proceso contable permite conocer y registrar los estados patrimoniales del negocio. Llevar un balance de activos y pasivos es sin duda fundamental para el desarrollo empresarial, por lo que gracias a esto, se puede tener un monitoreo adecuado de los números, lo cual permite a grandes rasgos que se sepan con claridad las entradas, salidas, deudas y por tanto los posibles riesgos que estén o puedan aparecer.

Todas las empresas sin importar su enfoque, antigüedad, mercado, entre otros, deben tener un registro contable, el cual les proporcione la información necesaria para saber su posición.

A cargo de un profesional

La contabilidad de una empresa es desarrollada de manera minuciosa por especialistas en el área como www.assempsaibiza.com. Esta permite sopesar diversas decisiones que se puedan tomar bien sea a corto, mediano o largo plazo. Es por ello, que al momento de tomar decisiones que tengan relación con el aspecto económico es vital contar con un seguimiento que permita saber la situación monetaria de la empresa.

Control de costos, precios y gastos

Por otro lado, un negocio o empresa debe asegurar su viabilidad y rentabilidad. Es por esto que deben llevar un control de los costos y precios del mercado, de modo que pueda buscar la manera de producir a un menor costo con el fin de asegurar ventas mayores a la de la competencia. Para todo éste proceso es necesario tener una contabilidad certera y organizada que permita a la empresa desarrollar todos sus objetivos sin mayor inconveniente.

Finalmente, la contabilidad empresarial al tener un orden y clasificación de las cifras de la empresa o corporación, contribuye a la toma de decisiones oportunas ante cualquier situación de riesgo o pérdida. Mientras se cuente con un proceso contable cuyo registro se mantenga al día, se puede evitar problemas inesperados.