Los desguaces de maquinaria

Los ayuntamientos de las localidades españolas apenas tienen presupuesto para finalizar el año, por lo que les cuesta mucho enfrentarse gastos extras. Las fiestas patronales o los alumbrados navideños se llevan una parte de los ingresos, y la otra, la mayor parte se emplea para el pago de los trabajadores y de los arreglos de las zonas que lo requieren.

La maquinaria que utilizan los ayuntamientos suele ser contratad para las mejoras de las calles o los jardines de la localidad, para esto los propietarios de las empresas suelen tener la maquinaria en perfectas condiciones y de ser necesario un arreglillo recurren a desguaces de maquinaria porque así es más barato y siempre dan muy buen resultado.

Da igual el pueblo que visites y la fecha en la que lo hagas, siempre encontrarás obreros trabajando en la construcción o en el arreglo de alguna calle, alquitranando alguna carretera o reparando algún mobiliario urbano, y es que siempre hay cosas que el consistorio debe arreglar por el bien común. Estas obras suelen ser principalmente el arreglo de aceras para que los transeúntes puedan desplazarse con seguridad y en muchos casos la ampliación de estas, ya que muchas suelen ser tan estrechas que no caben dos personas pasando al mismo tiempo.

Etas obras las suelen realizar los desempleados de la localidad bajo el mando de un capataz que suele ser siempre el mismo, así pues los pueblos están siempre muy bien cuidados. Los parque y jardines también se llevan buena parte del dinero del ayuntamiento, ya que a todos nos gusta salir a pasear por las zonas verdes comunes y que todo este en perfecto orden.

Ahora con la llegada del buen tiempo suelen llevarse a cabo las fiestas de los pueblos, las ferias y los conciertos, en esto se va un buen pellizco de las arcas municipales. Aunque las localidades acogen turistas no suele ser suficiente para compensar el gasto para estas ocasiones. Pero ¿ qué sería de los pueblos sin sus fiestas populares? Sin las romerías, las fiestas de los tomates o las del vino, sin fiestas medievales o sin las fiestas del agua. Todas muy disfrutadas por los autóctonos y por los que disfrutamos de estos saraos como de una buena comida. Un bien cultural que para muchos significan las vacaciones de verano en el pueblo de los abuelos, disfrutando de la familia y de las fiestas populares.

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